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2010, Argentina. PDF Imprimir E-mail
Escrito por Armando de Magdalena   
Miércoles, 07 de Julio de 2004 05:24

Quienes hayan tenido la suerte de viajar por el mundo sabrán sin lugar a dudas lo maravilloso que es nuestro país: un territorio inmenso (donde cabría más de la mitad de Europa), con un clima que va desde el trópico al antártico, de las altas cumbres andinas a las costas acantiladas, con un mar gigantesco y feraz como pocos, y una de las tres llanuras más extensas y fértiles del mundo.


 


 

 

2010, Argentina

Quienes hayan tenido la suerte de viajar por el mundo sabrán sin lugar a dudas lo maravilloso que es nuestro país: un territorio inmenso (donde cabría más de la mitad de Europa), con un clima que va desde el trópico al antártico, de las altas cumbres andinas a las costas acantiladas, con un mar gigantesco y feraz como pocos, y una de las tres llanuras más extensas y fértiles del mundo. No hay aquí ni hubo nunca intolerancia religiosa, no hay aquí ni hubo nunca intolerancia racial, discriminación, racismo, chauvinismo, ni teorías suprematistas de ninguna índole. Claro, habrá muchos que en este momento estarán pensando si yo no estoy borracho y la verdad que no lo estoy (aunque no me molesta escribir borracho). El racismo, la discriminación (xenofobia, homofobia, machismo) son fenómenos de los que ninguna sociedad humana está exenta, el tema es si ese racismo y esa discriminación o intolerancia son el rasgo fundamental o distintivo de dicha sociedad.


La Argentina se caracteriza justamente por todo lo contrario ya que es una sociedad fundamentalmente de inmigrantes o de hijos y nietos de inmigrantes. Esta realidad nos trae aparejadas dos cosas, una buena que es la amplitud de miras de los argentinos (su cosmopolitismo) y otra mala que es nuestra falta de identidad. Al respecto de esto último alguien me dijo un día que esa falta de identidad (entre comillas para mi interlocutor) era nuestro principal rasgo identitario, y andando en el tiempo, leyendo y estudiando, uno se da cuenta que es así: el pensamiento americano (nuestra filosofía) es un pensamiento que tiene como eje la búsqueda de la identidad. Esto es lo único que nos diferencia del resto del mundo, la realidad de haber nacido del cruce de dos mundos que colisionaron de manera tremenda. De ese mundo que casi murió bajo la bota del otro hemos nacido nosotros y hoy más de cinco siglos después reflexionamos sobre los primeros doscientos años de vida republicana. La pregunta es cómo un país como el nuestro se puede debatir hoy como lo hacemos en pos de cosas tan obvias y tan a nuestro alcance pero que no hemos podido lograr en 200 años? Hablábamos de ese país extraordinario… un país que está en condiciones de producir alimentos para una parte muy importante de la población mundial, pero donde la propiedad de la tierra esta en manos de muy pocos y sus intereses no sólo se enfrentan las más de las veces a los de la Nación, sino que atentan ya contra el ecosistema. Habría que preguntarse al menos en este tema por qué en un país casi desierto se le niega la tierra a miles y miles de campesinos sin tierras de Chaco, de Misiones, de Formosa, de Santiago del Estero, de la Puna Jujeña, de Neuquén, de Córdoba? Qué espera la República Argentina para reglamentar la ley que reconoce el derecho a la tierra, a su historia y su cultura a las decenas de nacionalidades indias que habitan nuestro territorio, o mejor dicho en cuyo territorio se insertó la Nación Argentina? No creen ustedes que algo cambiaría en relación al propiedad de la tierra, el cuidado del ecosistema y la producción de alimentos con estos iniciales reconocimientos?


Ese mar que no existe para nosotros cuanto alimento contiene? cuantas algas y peces, minerales y combustibles? Ese mar (ya que no existe para nosotros) es arrasado con redes de arrastre, destruido su fondo, exterminadas las especies como la merluza y el calamar… mientras tanto no hay leyes que protejan la pesca sustentable, la pesca artesanal de los pescadores de todo el país, las factorías y astilleros nacionales, etc. etc. Ese mar que no existe para nosotros, es un universo en si mismo de posibilidades (ahora Gran Bretaña empezó a extraer petróleo de nuestro mar). Tenemos energía: petróleo, gas, ríos donde montar turbinas, embalses que lleven el agua a donde no la hay, la energía eléctrica donde no la hay. Tenemos una exposición a la luz solar maravillosa que no sólo posibilita los cultivos en la magnitud y variedad que se dan en nuestro suelo sino que también permiten la generación de energía eléctrica. Tenemos vientos constantes y prominentes para desarrollar parques eólicos, y un desarrollo de la energía atómica que pocos países tienen… Argentina produce y exporta reactores nucleares. No obstante la Argentina tiene el oscuro privilegio de ser el único país del mundo al que una empresa petrolera le dio pérdidas. Es más en plena crisis del petróleo Argentina no efectuó ningún control real de lo que Repsol saca del país… Repsol se controla a si misma que es lo mismo que decir que el lobo está tratando de hacerse vegetariano.


La minería a cielo abierto… cosas que todos conocemos y que no merecen derecho de inventario. El punto es que este país (el mio) es un país no sólo maravilloso, bendito de la mano de Dios, sino que además es un país que no se sabe como no ha sido hace ya 40 o 50 años una potencia mundial. Un país no sólo rico, un país que fue ejemplo de educación, que generó y sigue generando científicos y profesionales de relevancia mundial. y que como hemos dicho no tiene ni tuvo nunca problemas religiosos ni étnicos ni chauvinistas. Cuál ha sido el problema entonces del pueblo argentino? (Ahora sí entramos al Bicentenario) El problema es la irresolución de nuestro drama histórico. Una Revolución de Mayo hecha por españoles nacidos en América que se rebelaban ante las discriminaciones de las que eran objeto y que se rebelaban también ante el absolutismo de las viejas monarquías que querían frenar el curso de la humanidad. Es decir, monarquías absolutas que se oponían a las ideas liberales, máxima expresión del pensamiento de aquella época, y que propugnaban mucho de lo que hoy es la base del derecho internacional. Libertad, igualdad y fraternidad es hoy más de 200 años después una buena consigna, una meta inalcanzada, deseable y necesaria, imprescindible. El rey de aquel tiempo (Fernando VII) recién liberado de su presidio napoleónico, no tuvo mejor idea que dejar sin efecto la constitución liberal firmada en Cádiz en 1812 por quienes lo habían defendido y habían expulsado a Napoleón del suelo español. La tozudez de este rey idiota es lo que decidió en gran parte la independencia de América. Los liberales de España huyeron a Inglaterra y Francia, pero también vinieron a América a luchar con sus camaradas independentistas por las mejores ideas de aquel momento y en contra de los reyes por mandato divino. Digo esto porque alguna vez habrá que decirlo: la Revolución Americana no fue una revolución antiespañola ya que hombres como el General Arenales (el mejor quizás general del Libertador) era español. Tampoco fue una revolución antimonárquica, ya que hombres como Belgrano y San Martín eran monárquicos, fue una revolución antiabsolutista que es un modelo de monarquía donde el rey hace y deshace a su capricho y donde no hay igualdad ante la ley si no privilegios de casta. Una de las naciones más avanzadas de aquella época, origen incluso de muchas ideas de lo que después fue la Enciclopedia y la Revolución Francesa, era una monarquía.

Esa nación era Gran Bretaña, que tenía un modelo parlamentario y constitucional de monarquía. Entonces a mi me interesa que nos vayamos poniendo de acuerdo, la nuestra no fue una revolución antiespañola y ni la conquista de América con toda su depredación y exterminio fue fruto de la perversidad de un pueblo, fue fruto en todo caso de la perversidad de dos reyes y de un sistema político, económico, social y religioso que tuvo el “mérito” de generar las condiciones materiales y espirituales para el encaramamiento definitivo del capitalismo. No obstante este sentimiento antiespañol existió y fue alimentado por hombres como Sarmiento y Alberti entre otros. La explicación es muy simple cuando América se liberó de la España absolutista paso a ser de manera inmediata colonia política, económica y cultural del Imperio Británico. Lea quien no lo leyó aun el maravilloso libro de Galeano “las venas abiertas de Américalatina” y comprenderá, quien aun no lo haya hecho, la historia del saqueo y del escarnio. La significancia de esto es que nuestras élites han sido educadas siempre en los valores de los saqueadores de todos los tiempos, por eso ha sido posible todo lo que apuntamos al principio de estos apuntes, el proyecto independentista americano quedó truncado desde el inicio y es tarea de las generaciones que vendrán terminar de consumarlo. Mientras en este país mis vacas valgan más que el derecho de la gente, mientras en este país dos iluminados con gorra o sin gorra se crean los custodios del “ser nacional”, mientras en este país la iglesia no se arrepienta de su colaboración con las dictaduras, mientras en este país los empresarios no reconozcan también su participación en el saqueo, su participación en la desaparición de los dirigentes sindicales y obreros, mientras en este país los jueces y políticos se crean una clase al margen de las clases y la Nación, no habrá independencia ni habrá Argentina ni esperanza.


Este pueblo tiene mucho de que enorgullecerse… mucho. Nosotros cruzamos los Andes, surcamos los mares, devoramos los kilómetros y las leguas, para morir en cualquier rincón de este continente bajo las banderas de la liberación y la independencia: en Chile, en Perú, en Bolivia, en Uruguay y el Paraguay, en los océanos del mundo, hay soldados argentinos muertos por la libertad. Y la libertad parece que es algo que nos sigue a todos lados, nosotros el único pueblo que juzgó a sus dictadores, que los juzgó y los condenó no una sino varias veces a pesar de los indultos y las leyes vergonzantes. Eso que hicieron los argentinos no lo hicieron ni los aliados en Nueremberg, no lo hicieron los españoles con Franco, ni lo hizo ningún país de América o de cualquier parte del mundo. Escúchenlo bien los que tienen problemas auditivos o psicológicos: Argentina es ejemplo de lucha por la justicia, la dignidad y los derechos humanos en el mundo, y aunque a veces aparezca un ex presidente llamando a la amnesia, ese valor ya es parte de la identidad de los argentinos.


Yo creo que este país, con todo lo que me duele (que no es poco) es un país que al fin parece enderezar hacia su destino. La hora de América es ahora y todos los procesos en marcha, más allá de su heterogeneidad y sus infinitos defectos, son los que nos han de llevar a nuestro destino. Sólo precisamos un cambio de actitud, un cambio de cultura. En Argentina ya no puede haber lugar para la impunidad. En la Argentina ya no puede haber lugar para “la viveza”. No puede haber lugar para la insensibilidad, para el hambre, para el sufrimiento, para la hipocresía, ni la cobardía y mucho menos aun para el “me importa un carajo nada”. Ya otras veces hemos jugado a ver quien la tiene más grande… y así nos fue. Los que piensan que la gente es imbécil, los que piensan que acá no pasa nada, yo les digo que se equivocan. Lean la historia del pueblo argentino, el “que se vayan todos” esta a la vuelta de la esquina. El sufrimiento humano tiene límites,la paciencia también. A los que trabajan, adelante! A los que no se enteran mejor se curen en salud. Los pueblos no se detienen, la historia tampoco. Estos son momentos no de Bicentenario sino de definitiva independencia. Hay muchos que estamos dispuestos y queremos que sea para el bien de todos.

 

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Última actualización el Jueves, 27 de Mayo de 2010 20:17